Una visión multidisciplinar de la Música Medieval
Las columnas viajan, como Dulcinea y Amadís.
En la memoria, o porque son cargadas por otros hombres a otros lados.
Sí. Yo vi esas columnas de Saint-Michel-de-Cuxà
en el Museo de los Claustros en Nueva York.
Y ahí, en el patio de los naranjos me senté a escuchar Canto Gregoriano.
Y era el perfume del azahar. Y era el sonido de la música.
Y era la luz azulina. Y el tacto gris poroso de la piedra.
En Nueva York.
Resumen. La música medieval, fuente y origen de toda la música occidental, tras perdurar en la memoria de las gentes del Medievo, es bellamente escrita por los copistas en los manuscritos, diseñando sobre el pergamino las melodías que resuenan en su interior, en una asociación instintiva a los hechos más efímeros o más duraderos de su existencia. Los códices, así, atesoran no sólo la secular vivencia de los hombres y mujeres del Medievo, sino también la sabiduría musical del pasado, y constituyen, por tanto, el testimonio mudo –y ricamente sonoro- de cientos de años de creación y de vivencia, convirtiéndose de manera natural en el firme testigo de la condición humana. En definitiva, la amalgama de sonidos, pintura, poesía, miniaturas, textos y tradiciones hacen de la música medieval y su entorno un rico, complejo, e inagotable mundo de conocimiento.
Palabras clave. Música medieval, sonidos milenarios, tradición oral, manuscritos, canto litúrgico, copistas, repertorios, estética.

A modo de proemio
Que el Canto Gregoriano ha sido una especie de columna vertebral en la historia de la música occidental desde la más alta antigüedad es un hecho científicamente incuestionable. Basta consultar la abundante documentación de que disponemos –códices de todo tipo y en todos los lugares- y la ingente bibliografía al respecto para cerciorarse de su importancia. Y que ha inspirado a músicos, estudiosos, escritores, compositores, poetas y dramaturgos queda fuera de toda duda. Los enfoques han sido de lo más variados, con una especial incidencia en el ámbito musicológico desde mediados del siglo XIX.
En esa línea, la Institución “Fernando el Católico” (CSIC), de la Excma. Diputación de Zaragoza, creó el 2 de junio de 1994 la Cátedra de Música Medieval Aragonesa, con el objetivo de proseguir los pioneros trabajos de su Sección de Música Antigua, a fin de hacerse presente en una singular parcela de este patrimonio histórico cultural: los códices musicales referentes a la liturgia monástica y catedralicia de la Edad Media. Por entonces, evidentemente, se había iniciado un trabajo similar en otras instancias universitarias e instituciones académicas. Y más tarde, con la irrupción de la red de redes en el mundo de la ciencia, se ha acrecentado el interés, el trabajo y los resultados, pudiendo actualizar los conocimientos casi día a día.

Los manuscritos objeto de la atención de la Cátedra de Música Medieval Aragonesa tienen la característica de ser no sólo litúrgicos, sino también y necesariamente musicales. Es evidente que podrían ser de todo tipo: de tradiciones y temas musicales populares o cortesanos, profanos o religiosos, monofónicos o de la incipiente polifonía. Pero lo cierto es que hasta el momento sólo tenemos conocimiento de la existencia en Aragón de códices litúrgico- musicales, expresión de los cantos del Oficio Divino o de la Misa, tanto de la vieja liturgia hispana, la mal denominada liturgia mozárabe, como de la posterior liturgia franco-romana, conocida como gregoriana, que suplantó a aquella.
Para romper el mito de oscuridad e incultura, además de otros elementos negativos, que envuelven a la Edad Media, no resulta indiferente, y es aconsejable, la lectura de PERNOUD, Régine: Para acabar con la Edad Media. José J. Olañeta, Editor, Palma de Mallorca, 1998.
Fueron pioneros en este campo los monjes de St. Pierre de Solesmes (Francia), bajo el impulso de Dom Guéranger, su fundador, y sus cualificados y exigentes monjes-investigadores, principalmente Dom J. Pothier y Dom A. Mocquereau. Es muy ilustrativo al respecto COMBE, Pierre: Histoire de la restauration du Chant Grégorien d’après des documents inédits. Solesmes, 1969.
Entre otras webs, pueden consultarse los resultados científicos de estos trabajos de investigación en:
Institución “Fernando el Católico”
Universidad de Ratisbona, Alemania
Universidad de La Trobe, Australia:
Puede descargarse gratuitamente, en PDF,


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