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lunes, 16 de marzo de 2015

El canto de la Salve Regina en la Cartuja y en el monacato benedictino.

Le jour où la joie des autres devient ta joie,
le jour où leur souffrance devient ta souffrance,
tu peux dire que tu les aimes.
(Michel Quoist)

El canto de la Salve Regina en la Cartuja y en el Cister



La antífona Salve Regina, canto mariano por excelencia, fue incorporándose al Oficio Divino a lo largo de la historia gracias a diversas Órdenes: los Benedictinos la incorporaron enseguida a su liturgia; los Dominicos comenzaron a utilizarla durante el oficio de Completas en 1221; los Cistercienses la adoptaron a partir de 1251, también al acabar Completas. Los Cartujos, por su lado, la cantan cada día después de Vísperas desde el siglo XII, bajo una forma ligeramente diferente a las demás. Parece ser que fue San Bernardo, abad de Claraval, el autor de las tres últimas invocaciones: O Clemens, O Pia, O Dulcis Virgo Maria.¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María! 

La mayoría de estudiosos coincide en que se escribió después de 1067 y antes del 1135. La Salve seguramente se compuso en la Abadía Augia Divis, Reichnau, a la orilla del lago Leman de Suiza. ¿La oyó allí Aimaro siendo monje? Nadie ha desmentido todavía ni a Berceo, que la atribuye a Aimaro en sus Milagros de Nuestra Señora, escritos hacia 1246, ni al rey sabio Alfonso X, que da la paternidad al mismo en la Cantiga 262.

Sobre la divulgación entre los cristianos de esta plegaria, puede decirse que fueron los peregrinos quienes más la extendieron. Entraban y salían cantándola en todas las iglesias marianas y, sobre todo, en las catedrales famosas como Chartres, Toulouse y Compostela. Es seguro asimismo que todos los canónigos y monjes la utilizaban al final de su último oficio coral, Completas. 


Salve, Regina, misericordiae.
Vita, dulcedo et spes nostra, salve.
Ad te clamamus, exsules filii Hevae.
Ad te suspiramus, gementes et flentes
in hac lacrimarum valle.
Eia ergo, Advocata nostra,
illos tuos misericordes oculos ad nos converte.
Et Jesum, benedictum fructum ventris tui,
nobis post hoc exilium ostende.
O clemens, o pia, o dulcis Maria!


Author Kartause Seitz
Title Graduale Cartusiense.
Description http://www.uni-graz.at/ub/sosa/katalog/katalogisate/376.html
Document type BookYear15/2
Call number UBG.MS.376
Digital publication UB-Graz SOSA - 5.4.2001
Rights of use Access is not restricted
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