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lunes, 7 de junio de 1999

¡GRACIAS A UN MAGNÍFICO GRUPO DE INVESTIGADORES!

¡GRACIAS A UN MAGNÍFICO EQUIPO DE INVESTIGADORES!


Quiero hacer, desde aquí, un merecido homenaje al equipo de investigadores de la Cátedra de Música Medieval Aragonesa, surgida de la extinta Sección de Música Antigua de la Institución “Fernando el Católico” (organismo autónomo de la Excma. Diputación Provincial de Zaragoza), que está llevando a cabo una paciente, laboriosa y exhaustiva labor de digitalización, indexación y estudio del repertorio litúrgico musical del Medievo aragonés. ¡Gracias de corazón!

Su silencioso trabajo se verá recompensado con la publicación de los resultados en la biblioteca virtual de la mencionada Institución, haciendo así posible a otros estudiosos e investigadores el conocimiento y el acceso a unas fuentes hasta ahora poco conocidas:

http://ifc.dpz.es/publicaciones/ver-coleccion/id/6

Esta es la brillante nómina, de la que todos, y especialmente Pedro Calahorra (http://ifc.dpz.es/publicaciones/ver/id/3073y yo como directores de este proyecto (http://ifc.dpz.es/publicaciones/ver/id/2500), debemos estar enormemente orgullosos:

Felicísimo ArranzBreviarium monasticum (s. XI). Archivo de la Catedral de Huesca;

María Bejarano GordejuelaGraduales (ss. XV-XVI). Archivo de la Catedral de Barbastro (Huesca);

Alberto Cebolla Royo. Processionale de Sijena (s. XV);

Jesús Clavería LuengoBreviarium oscense. Pars Prima. Pars Altera. Pars Tertia (finales del s. XII)Archivo de la Catedral de Huesca;

José Luis García RemiroAntiphonarium de Sanctis. Munébrega II y III (ss. XIII-XIV). Archivo de la Parroquia de Munébrega (Zaragoza);

Reyes Gil MarcosGraduale Cartusiense (s. XVI). Cartuja de Aula Dei (Zaragoza);

Eloy Gracia Lázaro. Breviarium (s. XIII). Archivo de la Catedral de Huesca.

La foto que encabeza esta entrada muestra al equipo en uno de los inolvidables y fructíferos días de trabajo de campo en el Archivo Capitular de la Catedral de Huesca. Además de los mencionados, aparece también el ya desaparecido Archivero, Don Damián Peñart, siempre solícito y amable donde los hubiera, y Natividad P. Soguero, informática del grupo amen de organista y clavecinista. Y faltamos Alberto Cebolla y yo mismo, fotógrafo para la ocasión.

A todos ellos ¡GRACIAS!



martes, 1 de junio de 1999

In memoriam Manuel Pallás, de Manuel Pérez.


Manuel Pallás (in memoriam)


DE LOS "AMIGOS DEL CANTO GREGORIANO" A
MANUEL PALLÁS BADÍA
(+1-6-99)

Amigo:
Voy a tratar de no hacer mucho ruido con mis palabras; como tú desearías. Tú que pasaste por esta vida de puntillas para no molestar, mereces el respeto de que lo que diga sea solamente un suave murmullo; como te mereces. No obstante, el corazón desearía alzar la voz para que todo el mundo supiera que no vamos a poder olvidarte; ni llenar tu ausencia.
Manuel: te recordaremos siempre como la dulzura y la poesía del gregoriano. Gesticulabas con las manos y con la boca, con tal suavidad, que parecías susurrar el canto. Cuando levantabas los brazos y las manos, como acariciando las olas de un mar imaginario, tu cuerpo se elevaba al mismo tiempo, llevando el ritmo de la melodía y dejándote caer sobre las puntas de los pies, como si cabalgases, tal como decías, sobre un caballito de las ferias. El ritmo era una suave danza en tu afán de ilustración. Demostrabas tal gozo en tus ademanes, en la entonación, en todo cuanto decías y hacías, que contagiabas el gozo por el canto. Deseabas que aprendiéramos a vo-ca-li-zar, poniendo boca de pez y a si-la-be-ar, palabreando cada frase, pero sin olvidarnos de los acentos, que es una cosa sumamente trascendental en el gregoriano; la nota que corresponde al acento, recalcabas, siempre es la justa, la más idónea, puesta a propósito y en el sitio que le corresponde. Y continuabas adoctrinando: el texto debemos leerlo solo con el rabillo de un ojo; con el resto de éste y el otro completo, debíamos mirarte con atención, a tus gestos, a tu boca, a tus manos que gesticulaban acompasadamente, a la vez que con los dedos simulabas un alfabeto para mudos, con la inicial de cada sílaba. Y añadías: hay que matizar los sentimientos y jamás podremos hacerlo, si desconocemos lo que dicen los textos latinos. Y los traducías al castellano, una y otra vez, hasta que nuestro tono de voz se correspondía con la letra. Así eras tú y tu espíritu lo sigue siendo entre nosotros.
La tarde del ensayo, cuando supimos tu muerte, puestos en pie te cantamos In Paradisum, en la forma que a ti te hubiera gustado, ya que todos teníamos la certeza de que entonces ya gozabas del Paraíso de los nobles de corazón, de los humildes, de los silenciosos y que debe ser el Paraíso más hermoso de todos los posibles.
Espéranos ahí, maestro; ve preparando el diapasón y las partituras, que juntos formaremos el coro de Canto Gregoriano más grande y mejor templado de todos los hasta ahora conocidos. Hasta luego, amigo.
Por todos los compañeros del Coro "Amigos del Canto Gregoriano",

Manuel Pérez

Luis Leprince-Prensa Villegas.

Luis Leprince-Prensa Villegas.  ¿Toda mi vida?   La mystique dans l'art, la mystique dans la vie, la mystique dans la nature, voilà ce q...